juguetes para niñas y juguetes para niños

JUGUETES DE NIÑO Y JUGUETES DE NIÑA Leave a comment

Muchos de vosotros al leer el título os preguntaréis si a estas alturas se hace necesario reabrir el debate sobre si existen juguetes de niño o juguetes de niña, si la sociedad ya ha cambiado, hasta los estereotipos familiares son diferentes e incluso alguna marca reconocida de juguetes ha creado sensación por ofrecer un catálogo “no sexista”. Entonces, ¿porqué reabrir este debate?

Muy sencillo, porque aún así, en el día a día y sobre todo en una tienda de juguetes educativos te encuentras con situaciones, y no pocas, que demuestran lo contrario, como cuando te piden asesoramiento y añaden “ya, pero es que es un niño muy niño” o “es una niña muy princesa” o ya para rematar “una cocinita para el niño puede pasar, pero ¿rosa? eso ya es demasiado” y mi pregunta es ¿demasiado para qué?

Por ello, me veo en la necesidad de volver a “gritar a los cuatro vientos” ¡los juguetes no tienen roles de género!, de por si un juguete no va destinado a ser usado por un grupo u otro de niños en función de su género, ni va a determinar su orientación sexual ni mucho menos su identidad de género.

Sobre todo si nos centramos en las primeras etapas del desarrollo del juego en los niños, en la etapa de juego simbólico en la que los niños y niñas desarrollan su forma de jugar imitando todo lo que ven. Asumen que lo que sus padres, madres y familiares más cercanos hacen es lo que “se debe hacer” y esto suele ser así hasta que crecen y tienen la capacidad crítica como para cuestionar ciertos modelos. Por ello nuestro reto como padres, madres y educadores es ayudar a que los juegos simbólicos representen un juego libre e imaginativo para sus hijos, alejándose de los roles tradicionales de hombres y mujeres. En realidad, si dejásemos a niños y niñas de entre 2 y 3 años en una sala llena de juegos de todos los tipos, veríamos como tanto ellos como ellas acabarían jugando tanto con casitas de muñecas como con coches de carreras.

Está bien que se visualice el cambio de los roles de género en los juguetes, pero, ¿porqué no sale ningún niño vestido de rosa?, o con un carrito rosa o cocinita rosa, se tiende más bien a cambiar colores y buscar los más neutros en juegos o juguetes que se han reconocido a nivel social en las últimas décadas como de “niñas”, para luego poder introducir en sus juegos a los “niños”, sin que ello afecte a nuestra concepción de género o que con ello se desmonte el número de variables de género que somos capaces de aceptar para nuestros hijos.rosa niñas azul niños

Si nos paramos a buscar información histórica y científica sobre el uso del rosa y el azul para diferenciar géneros, nos daremos cuenta de que el uso que se le ha dado a estos colores recae en una cuestión de márketing y ventas desde los años 80, con la posibilidad de conocer el sexo de nuestro bebé antes de su nacimiento, las marcas que se aprovecharon de este hecho, consiguieron convencernos de que necesitábamos diferentes artículos dependiendo del sexo de nuestro bebé. A partir de ahí los colores azul y rosa pasaron a dominar el universo infantil de un modo inimaginable a la vez que absurdo. Lo hicieron hasta tal punto que no solo era la ropa infantil, sino los accesorios, los pañales, la cubertería, etc. Cualquier mínimo detalle pasó a ser etiquetado como “de niño” o “de niña”.

Lo cierto es que la actualidad nos lo ha puesto muy difícil en cuanto a opciones. Y con difícil me refiero a que en la mayoría de los casos solo hay dos opciones: el mundo rosa y el mundo no-rosa. En realidad esto no sería un problema si no fuese porque cada uno de estos colores representa a un mundo diferente. Con lo cual al negarle una tonalidad a un niño o niña lo que estamos haciendo es no dejarle desarrollar su inteligencia emocional, quitarle opciones de disfrute, opciones de futuro y opciones de vida en el mundo.

¿Es esto lo que queremos para nuestros hijos?

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